Una característica de los seres humanos que nos diferencia de los animales, es que somos conscientes de nuestra temporalidad. Cada individuo sabe que su vida tiene un límite y su muerte algún día llegará. Desde este hecho parte la necesidad de buscar una solución, de prolongar nuestra instancia en la tierra. La Religión ofrece una forma de trascendencia espiritual, este factor genera una relación entre las personas, uniéndolas en comunidades que se sienten identificadas por sus ideales. Ahora bien, teniendo presente que las personas dependen estrechamente unas de otras para desarrollar sus facultades morales y espirituales, las diferentes religiones del mundo brindan una base moral, creando así una estrecha conexión entre religión y sociedad.
La religión, sin duda alguna, cambia la manera de ver el mundo. A través de sus doctrinas, creencias, y prácticas, tiene la capacidad de darle un sentido a la vida. Enfocándonos en las religiones monoteístas, estas tienen como núcleo a un único Dios, y también comparten una serie de indicación de cómo debe ser el comportamiento de las personas. Estas indicaciones están apegadas a una base moral, teniendo un impacto positivo en las personas y en las sociedades, pues gracias a estos ideales las personas se sienten responsables de llevarlas a la práctica creando así un tejido social saludable.
Es cierto que las diferentes creencias de las personas han generado muchos conflictos a través de la historia, y aun se ven en la actualidad, como se puede ver en el medio oriente. Sin embargo este problema yace desde las personas, no desde las religiones, pues es debido a las diferentes interpretaciones y falta de valores como la tolerancia, que causan un ambiente violento entre comunidades.
Juan Miguel Cardona 12BC